Estamos pasando de las utopías digitales a las utopías limitadas; de los procesos de individualización en la red a los de socialización en la ciudadanía, del idealismo tecnológico al posibilismo social, de los discursos exclusivos y excluyentes de las sociedades postindustriales a los integradores de las sociedades cosmopolitas. Estos discursos no deberían ser ya multiculturales, tampoco interculturales, sino integrales.