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(Seguir sanos para educar)
W
Churchill:”No sirve de nada decir que hacemos lo mejor que podemos.
Para triunfar hay que hacer lo que sea necesario”.
En el preciso momento que perfilamos a nuestros futuros
profesionales de la salud, pensamos en educación, en esa actividad
permanente, en el cambio constante, el desafío. Mediante la
Educación intentamos insertar al individuo en la cultura y la
sociedad, hacer sitio al que llega.
Y
nos encontramos ante el Ser Humano, ése alguien único e irrepetible,
el futuro profesional que será el gozne entre la salud y la
sociedad.
Tenemos la imagen de nuestro proyecto, sabemos qué hacer, es decir
la estrategia está en camino, intentaremos los caminos de cómo
hacerlo mediante la planificación.
Y
la creatividad busca la innovación, es decir que intentamos crear
algo que pueda ser llevado a la práctica, en caso contrario queda la
creatividad sin alas para volar, se produce el hiato entre la
intención y la realidad.
Intentamos la Mística de gente que quiere a la gGente y comprometida
con el prójimo. Mencionamos el futuro…pero el futuro es ahora.
Nuestro bien fungible no reponible es el tiempo, cuando
transcurre, se ha perdido y no vuelve, siempre sigue. Por ello, si
hacemos las cosas bien desde el principio (eso también es
Calidad), la gestión de la salud se irá afianzando.
Los integrantes del Equipo de Salud nos debemos la introspección
para facilitar aquello de que cuando pensamos que el problema está
afuera…ése es en realidad el problema.
Primero lo primero: intentar el cambio desde “adentro”, esto
es complicado, pero tratemos de hacerlo sencillo (no es fácil).
Intentemos entender que:
-
A los efectores de la salud nos han educado como dioses, pero
los dioses saben que no son efectores de la salud.
-
Nuestro único motivo de existencia profesional es el
paciente/cliente, a él nos debemos.
-
No todo está en nuestras manos, hay un marco
socio-económico-político que influye en el quehacer diario pero
que no puede destruir el costo - beneficio ideal que es una
vida tratada, una vida salvada.
-
Si no estamos en condiciones psicofísicas para ejercer cierta
tarea asignada, buscar una variable donde realmente seamos
valiosos e imprescindibles.
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Seguir siempre la consigna de primum non nocere.
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Debemos conocer la realidad y realizar nuestro servicio,
servimos a la sociedad, con principios de lealtad
inalterables.
-
La motivación, ése motor que mueve a la vida, es y será cuidar a
la sociedad para que se mantenga sana y no esperar a que se
enferme.
-
Cuando nos hablen de Crisis, veamos el ideograma chino donde se
unen el problema y la solución.
-
Conocer las limitaciones, es un punto de partida para proteger a
quien puso en nuestras manos su tesoro más preciado: la salud.
-
Respetar al Colega es respeto a sí mismo, hacia la profesión y
se transparenta hacia la sociedad toda.
Cuando el Profesional de la Salud, intente y/o logre asimilar estas
ideas, podremos comenzar a movernos por los escaques de la Salud.
Entonces comienza la Gestión en Salud, y cuando gestionamos siempre
nos arriesgamos, nos comprometemos al decidir y nos
responsabilizamos para llegar al objetivo deseado.
Estamos inmersos en un sistema psico-socio-cultural donde el
factor político debe estar compenetrado de la importancia que
reviste cuidar de la salud poblacional y al mismo tiempo proteger al
efector de la salud. Pero, una decisión política puede consistir
también en no hacer nada. En esa agenda política llamada
planificación de la salud, no debe haber banderías partidistas, ni
acumulación de votos, ni campañas electoralistas. Pero sí
debe existir la constancia de una planificación donde las decisiones
son en base a la salud como derecho natural de la persona y el
Estado tiene que ser responsable de que ese derecho se concrete,
gobierne quien gobierne, mande quien mande.
El factor económico debe consolidar la labor del profesional
de la salud en el cuidado de la sociedad. Que la salud no sea una
variable del mercado y si esto sucede, entonces debe existir el
soporte de un estado responsable que proteja.
En las últimas
décadas, el factor político-económico ha dejado en el camino muertos
y heridos que los profesionales de la salud han recogido para
transformarse en los héroes y los mártires de la gestión sanitaria.Y
entonces sí, cuando entendamos desde adentro, cuando nos protejan
desde el entorno, podremos formar al profesional que pretendemos.
Sabemos que no será perfecto, pero nos esforzaremos para que sea
perfectible.
Construiremos el
conocimiento tomando en cuenta lo previo en el quantum del
educando, e intentaremos construir un modo de pensar donde la
transposición del conocimiento no sea para reificarlo (decir que
esto es así ahora y siempre) sino para verificarlo (hasta aquí
decimos esto, por ahora), lo que abre paso a la educación continua
o… que continúa la educación ad eternum.
En este proceso de educación en el ámbito de la salud, debemos
intentar que el alumno deje de ser alumno (en el sentido de alguien
sin luz) ya que todo ser humano tiene luz propia.
Cuando el aprendiente quiera aprender (y aprehender), el docente
sepa enseñar (no todo efector de la salud sabe hacerlo),
proclamaremos que “La educación del futuro deberá ser una
enseñanza primera y universal centrada en la condición humana.
Estamos en la era planetaria, una aventura común se apodera de los
humanos donde quiera que estén” (Edgar Morín).
La Educación Médica es el medio que permite ayudar a los futuros
componentes del equipo de salud a enfrentar eficazmente los críticos
problemas sanitarios de nuestra sociedad. Para ello tenemos
objetivos, una guía para la acción que establece-regula el
desarrollo del currículo donde diseñamos los contenidos a enseñar.
-
Nuestra
preocupación es Ética: nos importa (y mucho) qué persona se
quiere ser y en qué tipo de sociedad se quiere vivir.
-
Nuestra
preocupación es Política: relacionar educación y salud con las
estructuras de poder.
-
Nuestra
preocupación es Epistemológica: generar pensamientos para
encarar la transformación.
Y todo ello
sustentado por la Educación en Valores, en caso contrario es
la des- educación o simplemente realizaremos la instrucción.
El
Profesional del futuro, el de hoy, que ya comienza a ser futuro,
es un intento hacia un perfil de:
-
Ciudadano capaz
de aprender a aprender.
-
Personas solidarias que Saben Hacer.
-
Seres humanos preparados para conocer e
interactuar con el entorno.
-
Demócratas con espíritu científico.
-
Que conozcan la realidad y sepan
desarrollarse en ella.
-
Que sepan integrar y relacionar
saberes.
-
Que su conocimiento sea instrumento
para la mejora de la sociedad.
-
Que dejen de preguntar ¿qué es esto? y
transformarlo en ¿qué puede llegar a ser esto?
-
Que la comunicación sea bidireccional,
pero esencialmente que sepa escuchar.
-
Que la atención a la diversidad guíe al
ser humano / profesional de la salud.
-
Comprender que la práctica sin la
teoría es la ceguera.
-
Estar convencidos de que la Medicina
es la más Humana de las Ciencias.
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Que un profesional de la salud formado
como generalista y comunitario es el punto de partida, y no aquél
que parte de la especialidad y como solitario.
-
Que el acto médico (interrelación entre
profesional y paciente) es el momento sagrado del arte de curar, es
ganar vida al tiempo y debe tomar su tiempo.
Nuestro gran objetivo sigue siendo “Salud para todos” desde
las proclamas en Asambleas Mundiales, Declaraciones Iinternacionales,
Cartas, Congresos y en la salita de primeros auxilios del barrio.
Y
nuestro objetivo no se concreta. Observamos estupefactos que
la fortuna sumada de las 225 familias más ricas del planeta equivale
a la que posee el 47 por ciento más pobre (2500 millones de
personas) del mismo planeta Tierra.
Que 19 millones de argentinos son pobres y 5 millones son indigentes
(no pueden acceder a la canasta básica de alimentos).
Que 221 millones de personas viven por debajo de la línea de
pobreza en Latinoamérica, con 99 millones de indigentes.
Que nuestra Tasa de Mortalidad Infantil triplica la de Singapur, y
es 35 por ciento superior a la de Chile.
Y
podríamos continuar dando cifras que demuestran un hecho mensurable,
entonces es más fácil de entender y puede llevar a una mejora y
posiblemente un cambio. En caso contrario son datos pero sin
soluciones.
Si hay pobreza, habrá enfermedad, si no hay acceso a la salud habrá
mortalidad. Y en toda política sanitaria deberán ser evaluados los
tres componentes del triángulo morbogenético: huésped humano, medio
ambiente y agentes de enfermedad.
De la interrelación entre esos componentes tendremos la medicina
clínica, preventiva y laboral, tendremos los indicadores,
analizaremos la epidemiología, investigaremos y podremos profundizar
la promoción de la salud, la prevención de las enfermedades y evitar
sus secuelas.
Extrapolamos y encontramos en los versos de R. Kipling el orden y
la prioridad: “Conservo seis honestos servidores. Me enseñaron
cuanto sé, sus nombres son: qué, por qué, cómo, cuándo, dónde y
quién”.
Palabras Claves: Y aparecen las palabras claves para
el Siglo XXI, el siglo de la comunicación (¿será realmente así?,
¿construimos un tema en común?): Idoneidad, Calidad, Eficiencia y
Equidad, todo ello en relación con la atención sanitaria. Cada uno
de ellos merece un multa paucis.
“Cuando aludimos al logro de la Idoneidad (del latín
Idoneus =apto, capaz), estamos queriendo calificar y medir la
aptitud suficiente en un servicio de nivel reconocido”
(Aranguren E.), e inmediatamente lo relacionamos con la definición
certera de Jurán quien resume las definiciones de Calidad
como “ la idoneidad, aptitud o adecuación al uso”. Debemos
incluir a las Competencias como componente de calidad ya que
trae aparejado resultados de alto nivel.
Entonces, por un
lado tenemos el grado de satisfacción del paciente/cliente y por el
otro la riqueza del conocimiento teórico-práctico del efector de la
salud que esencialmente busca llenar el vacío que pueda producirse
cuando vuelca su sapiencia y experiencia en el enfermo. Y tenemos en
ése momento un criterio de suma importancia a tener en cuenta: la
responsabilidad de la calidad que no es exclusiva de quien está en
la línea de fuego, sino que es imputable a los Directores y el ápice
jerárquico quienes deben definirla, promoverla, promocionarla y
gestionarla.
La Eficiencia es una situación ligada íntimamente a la
economía, donde se minimizan los recursos, es decir que en nuestro
ámbito debemos conseguir la mejora de la salud al menor costo
posible, y aquí sí, tenemos una influencia explosiva en la economía
de la salud, durante el acto de prescribir medicación, al solicitar
estudios y/o análisis, al utilizar el amplio espectro de la
tecnología moderna (que no por ser tecnología de avanzada es la
mejor medicina para el enfermo) manejamos algunas de las variables
que determinan los altos costos de la salud que llevan inherentes la
limitación en la accesibilidad para gran parte de la sociedad
argentina.
Entendemos que uno de los puntos más importantes en nuestra
vapuleada sociedad es la Equidad: el desequilibrio
controlado que tiene como última finalidad la Igualdad, y
que es básicamente una cuestión de derecho. Se cumplirá el deseo de
equidad en el momentum que a la misma necesidad se ofrezca
similar recurso, siendo la condición fundamental la accesibilidad.
Ello implica que la oportunidad de beneficiarse con servicios de
salud debe ser distribuida de acuerdo a las necesidades de la
población, donde los subsidios fluyan de los ricos para los pobres y
no a la inversa.
Si pretendemos una realidad de justicia social, entonces la equidad
en salud es vital. Cuando se vayan las palabras y queden las ideas,
entonces podremos llevarlas a la realidad de una mejora continua.
Ese será un gran paso hacia la Dignidad en el ámbito de la
Salud.
Currículo en Salud: Es el momento de mostrar el camino
y a la vez recorrerlo y lo haremos mediante la didáctica – el arte
de enseñar -, con objetivos claros que aprenderá el cursante (¿para
qué?), serán sus logros y lo hará mediante los contenidos (¿qué
enseñar?).
Seleccionar el cómo y con qué enseñar (estrategias y recursos) para
continuar con la complicada evaluación (¿qué y cómo evaluar?) tanto
del docente como del cursante. La autoevaluación constante como
docentes nos aleja de engañar a quienes depositaron la confianza en
nosotros.
Evaluar es conocer para ayudar, porque intentamos formar una persona
con capacidad de autonomía, donde se desarrollan las capacidades de
la persona (relaciones interpersonales, inserción social, etc.) y no
sólo las cognitivas.
Entendemos que el currículo es la expresión de una intención
pedagógica abierta que resuelve algunos problemas pero no todos. Es
un marco regulatorio donde expresamos una intención, un plan. El
Modelo Spices, buscando estrategias en el desarrollo curricular
innovador puede ser un punto de partida.
Comprender que el profesionalismo es cuidar del bienestar del
paciente, la justicia social y la autonomía de sus decisiones. El
futuro profesional que formará parte de un equipo de salud, deberá
lograr el mayor grado de competencia en todas sus capacidades e
invertir el esfuerzo en superar el déficit que pueda arrastrar por
motivos sociales-culturales-personales.
Y, cuando hacemos mención de capacidades, recordemos los contenidos
a enseñar: conceptuales, procedimentales, actitudinales, es decir el
saber, saber hacer y Saber SER, todos ellos se potencian cuando se
relacionan entre sí. A través de estos medios lograremos los fines
educativos.
Multidisciplinariedad e interdisciplinariedad deben ser reforzadas
con la transdisciplinariedad concretada en los proyectos
curriculares y que es conveniente trabajar a lo largo de toda la
etapa de formación : la educación moral y cívica, educación para la
paz, la igualdad entre sexos, educación ambiental, bioética,
tecnología, salud mental, énfasis en la investigación y la
docencia., además de todo el conocimiento
práctico-científico-técnico que nos acompañará por el resto de
nuestras vidas y que intentaremos socializar, volcar en una sociedad
con tendencia a la mejora.
Cuando Kant sentenció en su apotegma que “la educación es la
más grande aventura humana”, visualizó el futuro.
La Educación Médica, que sostiene los tres vértices de la tríada
didáctica: conocimiento / alumno / docente, es la idealización de
los saberes llevados a la vivencia diaria con el agregado de que
nuestras verdades, son verdades de vida- muerte.
La problemática de la Educación Médica no es un único problema,
somos concientes de que las políticas públicas son problemas
interdependientes, multidimensionales y por consiguiente, deben ser
resueltos en base a ello.
Pero, no podremos hacer nada si estamos enfermos…
Prof. Dr. Joel Drutman
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