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En esta primer entrega ofrecemos la publicación del Premio al Mejor
Trabajo en Bioética Medica, 2006. Puesto que entendemos que los
límites de la Ciencia y por ende de la Medicina se dilatan cada vez
más, creemos indispensable compartir este documento para iniciar una
reflexión conjunta sobre este tema. En el desarrollo del mismo, su
investigadora, Dra. Alicia Losoviz, presenta una propuesta
pedagógica que puede adaptarse a equipos multidisciplinarios de
salud.
Eps Salud agradece la deferencia de esta prestigiosa investigadora
argentina para poder brindar la publicación de este valioso trabajo
que cumple con uno de nuestros objetivos, divulgación cientifica
para todos.
PREMIO PROFESOR DOCTOR MARCOS MEEROFF
AL MEJOR TRABAJO DE BIOÉTICA MÉDICA 2006 (Argentina)
“Acto Médico a la luz de Principios y Valores Morales: Propuesta
Pedagógica en Bioética”
Autora (*): Alicia I. Losoviz
Resumen:
Este trabajo distinguido con el “Premio Profesor Dr. Marcos
Meeroff al mejor trabajo de Bioética Médica 2006”, fue otorgado a su
autora en octubre de 2006 por la Fundación Internacional Cataldi
Amatriain, en Sesión Pública de la Academia Argentina de Ética en
Medicina. El jurado estuvo constituído por los doctores José A.
Mainetti, Florentino Sanguinetti y Alicia S. Miranda.
Se trata de una propuesta de enseñanza-aprendizaje para
Capacitación en Bioética aplicable a equipos multidisciplinarios de
salud, que centra el fundamento de la acción pedagógica en la
identificación de ciertas cuestiones éticas de la práctica
profesional. Se caracteriza por un método de análisis que instituye
dieciséis consignas a ser desarrolladas y parte de la lectura de
casos clínicos.
Hallándose la Bioética en un terreno privilegiado para aportar
una perspectiva axiológica en relación a lo complejo del
padecimiento humano, el instrumento pedagógico apunta a optimizar
el beneficio que los pacientes pueden recibir en salud y enfermedad,
así como a ejercer un interesante efecto multiplicador en cuanto
intencionalidad educativa.
Summary:
“Medical Action in the light of Moral Principles And Values:
Pedagogical Proposal on Bioethics”
The "Professor Doctor Marcos Meeroff Award to the best paper on
Medical Bioethics 2006" was presented to Alicia I. Losoviz (October,
2006) by the Cataldi Amatriain International Foundation in a Public
Session held at the Argentine Academy of Ethics in Medicine.
Doctors José A. Mainetti, Florentino Sanguinetti and Alicia S.
Miranda constituted the Jury.
The paper is a teaching-learning proposal broadly based on the
identification of certain particular ethical items in the
professional practice. This proposal is meant to help out
multidisciplinary health teams to approach bioethics training.
The application of the analytical method of sixteen clues must
start from a clinical case.
Bioethics is in a privileged position to understand the complexity
of human suffering in a perspective of values. The pedagogical
instrument aims at improving the patient's benefit in health or
illness, as well as at a multiplying effect on the educational
purpose.
INTRODUCCIÓN
“… Me autodefino como humanista, evolucionista y universalista. Así
profundicé en tres sectores: la medicina de la persona o medicina
antropológica, la ética en medicina y la relación de ambas con la
ciencia y la técnica”. Marcos Meeroff (31)
Elevo este trabajo en un particular momento de actualidad en
Argentina, en que se debate el Proyecto de Ley General de Educación
afrontando la búsqueda de nuevas perspectivas en cuanto la calidad
de enseñanza, legitimada por la opinión del conjunto de la
ciudadanía.
En relación al modelo de atención en salud, las prácticas
médicas suelen estar sustentadas en saberes y destrezas de neta
índole científico-técnica. Dada la complejidad del padecimiento
humano, el proceso de formación en medicina no puede estar centrado
en un aprendizaje fundado en la exclusividad de dichos criterios.
Diversas variables deben participar en la construcción de un modelo
antropológico basado en la persona, como bien Marcos Meeroff fuera
promulgando a lo largo de su valioso trayecto médico (27) (28) (29)
(30).
Se expone a continuación el relato de una azarosa experiencia
profesional que me acaeciera durante la coordinación de un grupo
psicoterapéutico de adultos mayores. Una señora de 70 años de edad,
refirió al resto de los integrantes, en forma lúcida y afectuosa, el
siguiente episodio de su vida. Que siendo ella una joven esposa,
padecía por esa época de un cuadro de colitis ulcerosa, que venía a
empañar las ilusiones de una vida matrimonial sin problemas. Los
múltiples recorridos por distintos profesionales no sólo no
alcanzaban a dar solución a sus padecimientos, sino que apuntaban a
instalarla en un cuadro de mayor cronicidad y sintiendo ella, según
sus palabras, que los estudios que le solicitaban iban invadiendo
cada vez más su cuerpo, su casa y su vida. Hasta que una persona de
su amistad le aconsejó: “Ya que fuiste a tantos médicos, ¿Por qué
no probás con el Dr. Meeroff?”. Sugerencia que le diera a esta
señora, hoy ya entrada en años y también abuela, algún tipo de
esperanza hacia esa molesta enfermedad. Completa la anécdota
refiriendo que cuando ella acude a la consulta con el Maestro, lo
hizo por supuesto acompañada de una cantidad de estudios realizados
y que calmo, el Dr. Meeroff le dijo: “Guarde ahora todo eso, que ya
los veré en su momento”, completando la paciente su relato, en que
después de un mes de tratamiento sintomático con consultas en las
cuales conversaban sobre variados temas de su vida, se le cortó el
cuadro patológico.
Muchas situaciones en la clínica, sin duda invitan al
profesional del equipo de salud a profundizar la reflexión acerca
del alcance de los recursos que en el acto médico pueden llegar a
disponerse y que como en la situación descripta pueden ir más allá
de tradicionales procedimientos de diagnóstico o tratamiento.
De esto se trata este trabajo. De exponer algunos parámetros de
referencia que pedagógicamente sistematizados ofrezcan la
posibilidad de generar una conducta humana que oficie a la luz de
principios y valores morales, tal como la como la misma definición
de Bioética de la Encyclopedy of Bioethics formula. Considero que
instituir la presencia de estas intangibles categorías del accionar
profesional, en cada uno de los tantos momentos que conforman el
proceso del acto médico, dejarán inscripto a éste en el mismo
corazón del paradigma bioético.
He conocido al Dr. Marcos Meeroff a partir del año 1994,
mientras me encontraba transitando por mis primeras experiencias
docentes como coordinadora en Grupos interdisciplinarios de Ética en
Medicina. En esa época se forjó el encuentro. En su figura hallé
metas semejantes a las mías. Debían haber claves en la formación de
los médicos que los adentraran en fundamentos humanísticos de la
profesión. De mi anterior tránsito como pediatra y neonatóloga, pasé
gradualmente al psicoanálisis en busca de nuevos rumbos en cuanto el
arte de la buena práctica médica. Cuando en esa época descubro la
Bioética, sus conceptos se adueñaron de mis intereses. Y no la
abandoné más. Posteriormente, la Pedagogía como disciplina ha venido
a colaborar en cuanto la posible sistematización de aspectos
metodológicos de enseñanza.
Motivada por estas circunstancias he desarrollado el presente
trabajo, con la inclinación de participar al Premio Prof. Dr. Marcos
Meeroff al mejor trabajo de Bioética 2006, instituido por la
Fundación Internacional Cataldi Amatriain.
II. FUNDAMENTACIÓN
Dado que los saberes de los trabajadores de la salud incluyen
conocimientos, procedimientos y valores / actitudes (18), considero
que la capacitación en Bioética solamente referida desde marcos
axiológicos puede alcanzar su verdadero sentido, en tanto puedan ser
inferidas, reconocidas y puestas en palabra, esas virtuales
disposiciones actitudinales de los agentes (morales) en el desempeño
de su profesión.
Este trabajo, da cuenta de una modalidad operativa de
enseñanza-aprendizaje, en que la acción pedagógica busca alinear al
eje de la conducta profesional, los recomendados valores morales.
Valores morales que están explícitamente nombrados en la definición
de Bioética de la Encyclopedy of Bioethics (34), según la conocida
formulación: “El estudio sistemático de la conducta humana en el
campo de las ciencias biológicas y la atención de la salud, en la
medida que esta conducta se analiza a la luz de principios y valores
morales”. Porque ¿desde qué sistema de valores un médico
direccionará su arte, a la hora de una toma de decisión? ¿Qué
componentes deben ser tenidos en cuenta para que el curso de acción
propuesto, sea éticamente válido?
Todo docente debiera estar dispuesto a reflexionar acerca de la
calidad de las estrategias pedagógicas que instituye en la práctica
de los procesos de enseñanza – aprendizaje, en el ámbito de su
materia. Sin duda, el sentido de la medicina se complejiza en el
punto justo de cruce instalado tanto entre las responsabilidades
científicas-morales, como en el planteamiento de los problemas
ético-legales y aún más, cuando los avances de la biotecnociencia
modifican tradicionales referentes de vida, muerte y sexualidad, con
la toma de sensibles decisiones (morales) ante controvertidos temas
de impensables consecuencias, que no se resuelven solamente con el
mero conocimiento tecno-científico.
Las dificultades que la capacitación profesional plantea ante
la toma de conciencia de problemas morales, sugieren que el proceso
educativo debería realzar la compleja trama de intereses que en el
desarrollo del acto médico, pueden constituir justificativos de
ciertas acciones, pero no siempre poseedoras de la sustancia moral
buscada. Ante la descripción de los hechos acaecidos, se enfrenta
uno ante la diferente naturaleza que los constituyen: hechos
morales, físicos, psicológicos, vinculares, jurídicos o técnicos,
generadores a su vez de controversias de distintas magnitudes y
conflictos derivados a su vez de contradictorios deseos humanos,
tanto en a) una dimensión de intrasubjetividad (si la colisión de
instancias se hallan figuradamente en la misma constitución
intrapsíquica del sujeto), como de b) una dimensión de
intersubjetividad (si los conflictos se plantean entre individuos y
/o grupos sociales). El reconocimiento de estas tramas no siempre
objetivables por diversos recursos científicos, crean exigencias de
responsabilidad en los individuos (32).
Los recursos humanísticos requieren de la habilidad para
discernir entre lo bueno-lo malo, lo justo-lo injusto, lo
correcto-lo incorrecto. Diferenciación que no siempre resulta
sencilla de establecer y cuyo esclarecimiento es conducente hacia
una conducta ética, en su rango de adjetivo (26). Por otra parte,
los dilemas encierran nociones de conflictos y también de problemas,
que no siempre resultan sencillos de objetivar.
Adela Cortina nos habla de valores “…conviven personas con
distintas concepciones del hombre y del mundo, con ideales
religiosos, personales y políticos diversos, desde los cuales
aspiran a organizar sus propias vidas de manera autónoma en busca de
la felicidad personal y social” (2).
Es importante destacar que los intereses que se pueden plantear
entre distintos protagonistas de una misma situación médica suelen
ser controvertidos. Por ejemplo, en el resonado caso de Terri
Schiavo, famosa paciente en estado de coma irreversible, sobre cuya
figura se había presentado un dilema entre dejar vivir o ayudar a
morir, lo cual impuso a una dura tarea de confrontación entre los
protagonistas más directos de la historia, asimismo como a
representantes legales y la sociedad toda. Situación en que la
posición del esposo, no conciliaba con la posición de los padres de
Terri y también en colisión con la posición gubernamental. Este
reñido caso, como tantos otros de diversas envergaduras, constituirá
el desafío de llegar a una Ética de Mínimos que con valores
consensuados o compartidos, no anulen las diferencias, sino que más
bien las potencien, como base de una convivencia civilizada.
Hoy por hoy, también la Ética interesa en el ámbito educativo
médico, por lo que en las prácticas pedagógicas orientadas hacia la
enseñanza de Bioética, debe establecerse una dimensión que oriente y
demarque un camino hacia la consolidación en Valores, como una
muestra de responsabilidad, en relación a problemas actuales en
medicina. Por ello, la capacitación en Bioética implica que la
mirada médica se beneficie con la institución de instrumentos que
implementen una metodología de análisis, que den cabida a las
cuestiones éticas y morales en el cotidiano marco de la práctica
clínica. ¿Cómo hacerlo? El título de este trabajo: “Acto médico a la
luz de Principios y Valores morales: Propuesta Pedagógica en
Bioética” ofrece el aporte de una serie de variables, que son
deducidas de una experiencia docente con una metodología de
enseñanza-aprendizaje en grupos operativos, proponiendo el análisis
ético de particulares situaciones médico-clínicas. Propuesta que,
configurada en su inicio (22) con la Dra. Marta Lachowicz asesora
legal en los Cursos de Bioética, intenta aquélla configurar una
alternativa diferente al advertir la necesidad de un atravesamiento
de índole moral, en el material de referencia. Moral cuya acepción
integral no sólo se origina en un mundo de valores definido a partir
del conjunto de normas, creencias y costumbres que tienen que ver
con el obrar, sino en el que también participan disímiles
sentimientos, vivencias y experiencias de los sujetos, que también
condicionan la moralidad de las acciones. Cuestiones de moral que
quedan planteadas en el despliegue del acto médico, ante el
enfrentamiento de calificaciones como lo bueno/ lo malo; lo debido/
lo indebido, etc. Aclaro por otra parte, que el concepto de ética
que utilizo es aquel que desde la “filosofía práctica queda referido
a la praxis o a la conducta, dando lugar a la reflexión moral” (26).
Introducir la vertiente de lo moral en el razonamiento de los
temas del ethos implica salir de una argumentación lineal de
pensamiento, para abrirse a un plano de mayor complejidad
argumental, lo cual en otros términos implica un pasaje desde un
paradigma de certeza, a otro de incertidumbre, máxime cuando la
Bioética posee un carácter pluralista, interdisciplinario y carente
de todo dogmatismo, no existiendo respuestas unívocas e inequívocas
para cada situación planteada. Una toma de decisión en clínica
médica, debiera constituir la culminación de todo ese proceso
analizado, con las variables metodológicas que enseguida serán
propuestas, a manera de reflexión sobre el obrar. Por ende, el
profesional del equipo de salud no debería guiarse por exclusivos
criterios de racionalidad instrumental, sino, que también debe
llegar a vislumbrar la conveniencia de enfatizar su propia
formación en planos actitudinales.
Dada la necesidad de crear metodologías que incentiven el
aprendizaje en espacios docentes con estas características es que se
eleva esta propuesta pedagógica cuyos destinatarios son los
profesionales del equipo multidisciplinario de salud, intentándose
superar el desafío que implica integrar conocimientos en un mundo
médico de mil diferencias y optimizando la toma de conciencia de
habilidades para el diálogo.
Esta metodología también puede resultar de utilidad para
quienes deseen adentrarse en la dinámica de funcionamiento de los
Comités Hospitalarios de Ética.
III. NATURALEZA DEL PROBLEMA
Además de los problemas de salud que nos toca enfrentar,
también constituye un problema educativo la transmisión de claves
para promover una capacitación sustentada en valores. No es habitual
entender la formación en Salud, desde la integralidad de conceptos
como la Bioética lo intenta. La pedagoga Lomagno ha planteado que se
fragmenta la formación, porque se fragmenta la mirada de la persona
y si se fragmenta la mirada de lo que se aprende, se incurre en la
repetición, una y otra vez, de las mismas acciones sin
problematizarlas, ni interrogarse sobre sus causas, determinaciones
o efectos (18).
Derivado del hecho de que los cursantes provengan de
distintas disciplinas cada una con su propio sistema de validación
y consenso, otro problema factible de presentarse es un obstáculo
epistemológico (15) que dificulte deliberaciones ulteriores y
consensos finales (11). Asimismo, la dinámica del diálogo puede
resultar interferida por el alto impacto médico, social o moral de
los temas a esclarecer.
Es importante recordar que cada alumno es un sujeto social
que pertenece a una comunidad determinada, con un particular
sistema de creencias y valores en correspondencia al momento
histórico que vive. Y que la singular posición de sujeto psíquico
que conforma a cada uno de ellos, también viene a soslayar el
problema de cómo puede influir en el vínculo establecido de la
Relación Médico – Paciente, el valor de subjetividad de cada uno
de los agentes (20).
Los factores mencionados pueden incidir en conjunto en la
dialéctica entre Demanda (del paciente) y Respuesta (profesional),
en cuanto coincidencias o divergencias comunicacionales que en la
trama del intercambio producido a lo largo de todo el proceso del
acto médico, pueden ser establecidas. Es fundamental el
reconocimiento en terreno, no sólo de los puntos expuestos, sino
también la percepción de otras categorías existentes como dolor,
padecimiento, esperanza, incertidumbre, escepticismo, temores,
miedos o expectativas que circulan con fluidez en el escenario del
acto médico (19), dependiendo en conjunto de las particularidades
clínico-médicas, del ámbito institucional y de las características
del grupo humano afectado.
Por último, otro gran problema que también debe ser planteado
en la práctica educativa, es aquél que depende de los valores a ser
debatidos, pues es bajo su cualificación en definitiva, que los
sujetos fundamentarán sus razones, para accionar luego.
IV. FORMULACIÓN DE PREGUNTAS
¿Cómo ejercer la docencia en Bioética, cuando de lo que se
trata es de capacitar en la identificación de dilemas éticos y
elaboración de estrategias clínico médicas, bajo perspectivas
axiológicas?
¿Qué contenidos se deberían transmitir a cursantes que son
profesionales provenientes de disciplinas diversas, quienes arriban
a la capacitación buscando claves morales de deliberación? ¿Cómo
hallar el argumento que perfile una toma de decisión, teniendo en
cuenta las cosmovisiones, creencias y subjetividades de cada uno los
protagonistas de la escena médica?
¿Cómo determinar en cuestiones clínicas complejas, lo qué es
moralmente correcto?
¿Cómo establecer ante intereses controvertidos, racionalidad y
límites de las emociones de los sujetos?
¿Cómo plantear un reconocimiento de las gradaciones en valores?
¿Cómo educar en valores hoy?
V. HIPÓTESIS
Por todo lo planteado, sería deseable que cuando los
contenidos de la enseñanza correspondan particularmente a temas de
Bioética, las estrategias didácticas diseñadas contemplen las
problemáticas expuestas. Por tanto, se propone el diseño de un
instrumento pedagógico que conste de una serie de consignas
grupales, destinado a profesionales del equipo multidisciplinario
de salud, que bajo la modalidad de un Taller de Capacitación en
Bioética, tienda a instalar a través del diálogo un aprendizaje
ético, a fin de optimizar la perspectiva axiológica requerida y
aplicar en aras de una mejor calidad educativa en Bioética.
VI. ANTECEDENTES DE MÉTODOS EN BIOÉTICA (8) (5) (23)
VI.I - Antecedentes
Los naturalistas antiguos distinguían claramente el ámbito de
la "ciencia" (Episteme) del de la "Técnica" o "Arte" (téchne). Con
la ciencia se logran juicios de certeza, sus disciplinas son
formales y abstractas, y sus pretensiones son de universalidad. La
lógica y las matemáticas cumplen con estas características. Por el
contrario, la técnica o el arte, son saberes que no tratan de lo
universal, sino de lo particular, sus objetos de estudio son reales
y concretos, sus resultados no alcanzan la certeza como en la
ciencia, sino que deben tomar sus decisiones en situaciones de
incertidumbre, sus juicios son probabilísticos y prudenciales. La
clínica consiste en la toma de decisiones concretas de tipo
diagnóstico y terapéutico, que por lo general están en condiciones
de incertidumbre. El clínico es un profesional que a cada instante
tiene que estar tomando decisiones, las que pueden ser difíciles
ante la alternativa de llegar a hacer algo que fuera incorrecto o
pudiendo profesionales que se consideran personas decentes, llegar a
tomarse a la ligera decisiones de gran importancia ética. Los
profesionales que ejercen la clínica médica, pueden tomar decisiones
que son de dos tipos: decisiones técnicas procedimentales y
decisiones éticas, debiendo en realidad las decisiones técnicas ser
siempre acompañadas de justificaciones de aspectos éticos de las
conductas. Articulación que sin duda aseguraría la calidad
beneficente de la práctica.
VI.II - Evolución histórica
del
paradigma bioético (24) (25)
Entre sus conocidos hitos está cuando en el año 1970 nace el
neologismo Bioética propuesto por Van Rensselaer Potter, quien en
el Prefacio de su libro “Bioethics, Bridge to the Future” (37)
reflexiona: “Hay dos culturas -ciencias y humanidades- que parecen
incapaces de hablarse una a la otra y si ésta es parte de la razón
de que el futuro de la humanidad sea incierto, entonces posiblemente
podríamos construir un ‘puente hacia el futuro’ [que es el subtítulo
de la obra] construyendo la disciplina de la Bioética como un puente
entre las dos culturas. [...] Los valores éticos no pueden ser
separados de los hechos biológicos” , estableciendo así una
conocida descripción acerca de la metáfora del “puente entre hechos
y valores”, que conlleva por tanto a espacios de gran
responsabilidad docente. Por otra parte, el 12 de julio de 1974 fue
creada la National Commission for the Protection of Human Subjects
of Biomedical and Behavioral Research, a fin de instituir una
adecuación ética de la investigación en los Estados Unidos. El
Belmont Report o Informe Belmont así elaborado, consagra en 1978 el
Modelo de los principios sobre las bases de los siguientes tres
principios: Respeto de personas, Beneficencia y Equidad, de donde se
deriva la necesidad de instaurar nuevas políticas de salud y
consecuentes regulaciones jurídicas. En 1979, la publicación en EEUU
del libro Principles of Biomedical Ethics por Tom L. Beauchamp and
James F. Childress (Kennedy Institute of Ethics), consagra a su vez
el uso de los principios en el abordaje de dilemas y problemas
bioéticos sistematizados en el llamado Paradigma disciplinario de
la Bioética.
Diego Gracia (10), por su parte manifiesta que “hay distintos
tipos de enseñanza en cuanto el pregraduado, posgraduado y formación
continuada, tendiendo todos a un único objetivo: ayudar al médico en
el proceso de la toma de decisiones, y hacer que de este modo la
calidad de su asistencia mejore, tanto objetiva como
subjetivamente”.
VI.III - Cuadro con métodos relevantes en Bioética, para las
tomas de decisiones en ética clínica (8) (9)
|
LENGUAJE DE LA ETICA |
METODO |
PROCEDIMIENTOS |
|
Lenguaje de los principios y las consecuencias |
Método principialista |
Beauchamp y Childress |
|
Método casuístico
(actos morales) |
Lenguaje de los casos y de las máximas |
Albert Jonsen
Stephen Toulmin |
|
Método narrativo
(carácter moral) |
Lenguaje de la virtud y del vicio |
Howard Brody
Sigmund Freud |
|
Métodos clínicos o sincréticos |
Lenguaje de los hechos y de los valores |
Hansen, Edmund Pellegrino,
David Thomasma, Carson Strong,
Corrado Viafora, Lawrence Mac Cullough, Hans-Martin Sas
(Protocolo de Bochum), Hasting Center, James Drane,
Edmund Erde, C. Candee y B. Puka,
Grenn -Glever-Thomasma. |
El
Método Principalista de la Bioética introduce acorde al
Modelo de los Principios de Beauchamp y Childress,
un sistema de
|
LENGUAJE DE LA ETICA |
METODO |
PROCEDIMIENTOS |
|
Lenguaje de los principios y las consecuencias |
Método principialista |
Beauchamp y Childress |
|
Método casuístico
(actos morales) |
Lenguaje de los casos y de las máximas |
Albert Jonsen
Stephen Toulmin |
|
Método narrativo
(carácter moral) |
Lenguaje de la virtud y del vicio |
Howard Brody
Sigmund Freud |
|
Métodos clínicos o sincréticos
|
Lenguaje de los hechos y de los valores |
Hansen, Edmund Pellegrino,
David Thomasma, Carson Strong,
Corrado Viafora, Lawrence Mac Cullough, Hans-Martin Sas
(Protocolo de Bochum), Hasting Center, James Drane,
Edmund Erde, C. Candee y B. Puka,
Grenn -Glever-Thomasma. |
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LENGUAJE DE LA ETICA
METODO
PROCEDIMIENTOS
Lenguaje de los principios y las consecuencias
Método principialista
Beauchamp y Childress
Método casuístico
(actos morales)
Lenguaje de los casos y de las máximas
Albert Jonsen,
Stephen Toulmin
Método narrativo
(carácter moral)
Lenguaje de la virtud y del vicio
Howard Brody,
Sigmund Freud
Métodos clínicos o sincréticos
Lenguaje de los hechos y de los valores
Hansen, Edmund Pellegrino,
David Thomasma, Carson Strong,
Corrado Viafora, Lawrence Mac Cullough, Hans-Martin Sas
(Protocolo de Bochum), Hasting Center, James Drane,
Edmund Erde, C. Candee y B. Puka,
Grenn -Glever-Thomasma. |
El
Método Principalista de la Bioética introduce acorde al
Modelo
LENGUAJE DE LA ETICA METODO PROCEDIMIENTOS
Lenguaje de los principios y las consecuencias Método principialista
Beauchamp y Childress
Método casuístico
(actos morales)
Lenguaje de los casos y de las máximas Albert Jonsen
Stephen Toulmin
Método narrativo
(carácter moral)
Lenguaje de la virtud y del vicio Howard Brody
Sigmund Freud
Métodos clínicos o sincréticos Lenguaje de los hechos y de los
valores Hansen, Edmund Pellegrino,
David Thomasma, Carson Strong,
Corrado Viafora, Lawrence Mac Cullough, Hans-Martin Sas (Protocolo
de Bochum), Hasting Center, James Drane,
Edmund Erde, C. Candee y B. Puka,
Grenn -Glever-Thomasma.
El Método Principalista de la Bioética introduce acorde al Modelo
de los Principios de Beauchamp y Childress, un sistema de
fundamentación moral, que es una propuesta explicativa que va de lo
general a lo particular, realzando los componentes morales de la
conducta humana y orientando a la resolución de conflictos éticos
mediante una serie de pasos: 1) teorías éticas, 2) principios
bioéticos, 3) reglas morales y 4) casos paradigmáticos, según una
jerarquía que intenta contribuir a la deliberación
interdisciplinaria.
El Método Casuístico intenta rechazar cualquier propuesta de
elaborar una teoría ética de carácter universal, que tenga
pretensiones de valor absoluto.
En Método Narrativo, que considera que la ética no trata sólo
de acciones, sino también de hábitos (virtudes) y de actitudes
(carácter), recuperando también el aporte del Psicoanálisis.
El Método de la Bioética clínica que parte del estudio de casos
concretos sugiriendo la importancia de un modelo de historia clínica
suficientemente amplio para dar cabida a los problemas éticos y
morales, más allá de la identificación de los hechos biológicos. Hay
protocolos que incluyen referencias a asuntos epistemológicos como
el Protocolo de Bochum utilizado en Comités Hospitalarios de Ética.
El Método de Diego Gracia Guillén propone por su parte, cuatro
ejes de sistematización:
El sistema de referencia moral (ontológico)
El esbozo moral (deontológico) con dos niveles de referencia. El
Nivel I que refiere a la No Maleficencia y la Justicia. El Nivel II
que refiere a la Beneficencia y la Autonomía
La experiencia moral (teleológica): en que contrasta el caso con la
regla.
La verificación moral (justificación): justificar una excepción
contrastando la decisión con el sistema de referencia, para tomar la
decisión final.
VII. ASPECTOS PEDAGÓGICOS GENERALES
Dado que el aprendizaje (7) es considerado como un proceso
guiado, social y comunicativo, es importante conocer características
socio cognitivas de los alumnos y programar estrategias didácticas
(3) (33) que respeten la diversidad de las personas. Las diferencias
de costumbres y tradiciones de un sujeto, naturalmente influenciarán
el proceso de acción asimiladora y de aproximación sucesiva al
conocimiento a ser aprehendido.
La educación como dinámica del ser enfrenta al hombre con su
mismidad y su relacionalidad, su ser individual y su ser social, los
aspectos personales y los aspectos institucionales, añadiendo la
preocupación de los problemas universales, y en compleja vertiente
de lo social, lo psíquico y lo legal. (35)
VII. I - Proceso de Enseñanza y Aprendizaje
La enseñanza es un concepto que por definición, implica la
realización de un sistema de acciones docentes, con un específico
propósito educativo y respetando la capacidad de juicio del alumno
(14).
Sin duda que los procesos de construcción del conocimiento
(36), lograda entre docentes y cursantes, dependerán de la
naturaleza interactiva del complejo proceso de enseñanza y
aprendizaje.
Es por ello que “uno de los problemas que preocupa a quienes
participan en el diseño de materiales, sean especialistas en
contenidos o pedagogos, es resolver el tema de generar una genuina
comprensión del texto ofrecido (17-a). A través de su lectura las
personas irán construyendo una representación organizada, coherente
y ordenada de su significado” (16).
Es interesante realzar la experiencia de Litwin quien sostiene
que “...el desafío consiste en generar materiales en los que las
propuestas de enseñanza rompan ritualidades y generen desafíos
cognitivos a los estudiantes” (17-b).
VII. II - Aprendizaje Significativo
Es importante tener en cuenta los particulares intereses de las
disciplinas comprometidas, así como las respectivas perspectivas
socioculturales de quienes las despliegan.
Los pedagogos afirman que dado que la estructura cognitiva del
sujeto es única e irrepetible, el aprendizaje significativo del
alumno queda determinado por:
a) su nivel mental de desarrollo (teoría de la psicología genética
de Jean Piaget) y,
b) los conocimientos previos, que sirven para integrar la
experiencia previa del sujeto, merced a una revisión, modificación y
enriquecimiento de los mismos.
VII. III - Conocimiento Previo
Las teorías cognitivas del aprendizaje señalan la importancia
de rescatar los saberes previos de los cursantes, los cuales están
condicionados por la propia disciplina de la que proceden, sus
particulares objetivos e idiosincrasia y sus estilos de construcción
del conocimiento (17-c). También está en juego su procedencia
cultural, particulares procesos de pensamiento y componentes
afectivo-motivacionales (17-d). Por tanto, en el particular caso de
administración de Talleres para capacitación en Bioética, más allá
de la importancia de la dinámica grupal, debe el docente ubicar
intereses más personalizados de cada integrante, a fin de orientar a
manera artesanal las motivaciones y búsquedas más individuales, en
el marco de una armonía grupal.
VII. IV - Principios del Aprendizaje
Asimismo, cabe destacar que, a fin de promover un aprendizaje
significativo, el docente debe promover acorde a las pautas de los
principios del aprendizaje una activa participación del alumno,
adecuación de la enseñanza a sus particulares capacidades y niveles
de conocimiento, propender al éxito de la tarea educativa mediante
un cercano acompañamiento tutorial e incentivando la interacción
grupal. Es muy importante concientizar que en cada alumno se esboza
una singularidad psico-socio-afectiva, la que el docente debiera
llegar a reconocer.
A fin de lograr un pensamiento reflexivo se cita el siguiente
concepto de M.C.Davini (4): “El aprendizaje no se procesa en un
determinado momento, como en un abrir y cerrar de ojos. Por el
contrario, requiere un tiempo en el cual el sujeto debe ”investigar
activamente”, aplicando sus formas de conocer y aproximándose cada
vez más a la matriz interna del tema, en un proceso de idas y
vueltas, de reflexión y acción”.
VIII. OBJETIVOS
VIII. I - Objetivo general
Elaborar una propuesta pedagógica en Bioética orientada a la
iluminación de principios y valores morales, en el transcurrir del
acto médico.
VIII. II - Objetivos específicos
Se implementará un programa que consiste en:
1) Describir el caso en forma integral
2) Detallar la participación de personajes de diversa índole
(miembros del equipo de salud, de la unidad paciente familia,
instituciones, etc.)
3) Diferenciar las nociones de problema, conflicto y dilema
4) Reconocer componentes de subjetividad en los integrantes de la
unidad Paciente/Familia
5) Señalar aspectos relacionados con el manejo de la información
médica
6) Analizar grado de competencia del paciente
7) Mencionar si se impone la presencia de un sustituto en la toma
de decisión
8) Detectar componentes vinculares de la red de comunicación
descripta
9) Ubicar conceptos en relación con los principios bioéticos
10) Ubicar contenidos en alusión a reglas morales
11) Referir en el orden de las propias representaciones, el impacto
emocional producido en el mundo anímico del cursante
12) Reconocer los valores de sí, que el cursante considere.
VIII. III - Propósitos
Se propone generar evidencia en la empiria como una forma de
poder llegar a tomar las mejores decisiones sobre la salud de los
pacientes, incluyendo referentes del autoconocimiento propio y a la
luz de valores morales, como así también se propone brindar un
método de enseñanza de alto impacto educativo, en cuanto:
Favorecer una toma de conciencia acerca de un modelo de formación en
valores.
Promover una metodología de análisis para abordar ciertos casos
controvertidos de la clínica médica.
Orientar la acción pedagógica hacia un aprendizaje ético del sujeto,
en situaciones que lindan con problemas morales.
Interpretar hechos cotidianos.
Ampliar mediante el recurso de la palabra la comprensión de los
sentidos dichos y oídos.
Facilitar la discusión interdisciplinaria sobre temas de Bioética,
promoviendo la comunicación entre las distintas especialidades
médicas.
Sensibilizar a los cursantes al diálogo interdisciplinario, a través
de los tres dominios tradicionales de aprendizaje.
Dominio Cognitivo: Ampliar conocimientos específicos de Bioética, a
fin de ser aplicados a la resolución de casos.
Dominio Psicomotor: relativo al aprendizaje de destrezas o
habilidades que enfatizan las competencias con miras a la educación
moral, merced la implementación de recursos dialógicos.
Dominio Afectivo: en el que se maximiza el tema de las actitudes de
los profesionales, con particular orientación a un reconocimiento de
razones, intereses y emociones tanto de los Otros, como
Autoconocimiento de sí, que en conjunto atribuiremos a competencias
morales y comunicativas.
IX. METODOLOGÍA
IX. I Descripción General
Se expone un diseño pedagógico para capacitar en el análisis
de casos de Bioética Clínica, bajo una modalidad de encuentro de
naturaleza presencial, que permite una experiencia grupal
interdisciplinaria de carácter participativo.
El Instrumento elaborado proviene de un esquema pedagógico
inicialmente bosquejado por Losoviz-Lachowicz (22). El mismo
consiste en un cuestionario semiestructurado, con dieciséis
consignas a ser desarrolladas, durante la duración programada del
Curso. La matriz del instrumento fue sujeta a prueba piloto para su
salida a terreno.
Esquema que se inscribe como una propuesta educativa más
amplia con clases teóricas de Bioética integradas bajo la
colaboración de destacados profesores y bibliografía de interés.
Las situaciones para ser trabajadas con esta metodología
pueden ser tanto “casos paradigmáticos” como otros de trascendencia
mediática, sean de procedencia de Tribunales u otros aportados por
los mismos cursantes.
Los destinatarios son graduados del equipo multidisciplinario
de salud, quienes en posesión de diversos conocimientos previos y
diversas experiencias en servicios y comunidades, están interesados
en interiorizarse en estas nociones de aprendizaje ético, sin que
importen ni especialidad, ni tiempo de recibidos, como así tampoco
el marco institucional en el que se desempeñen.
El objetivo es identificar a través de las consignas dadas,
aquellas posiciones argumentales que den opciones de resolución de
los problemas detectados.
IX. II Dinámica de trabajo
Se explica la secuencia de la dinámica de aplicación de la Propuesta
pedagógica.
1) Presentación de los asistentes: nombre, especialidad,
motivación de la asistencia.
2) Constitución de grupos reducidos (cuatro a seis personas),
procurando lograr una composición interdisciplinaria.
3) Designación de un coordinador grupal con una función de
estimular y dirigir el debate.
4) Designación de un redactor de actas, con la función de
registrar por escrito los principales conceptos vertidos.
5) Se explica la implementación del instrumento.
6) Lectura simultánea en los grupos del caso-problema
seleccionado, con el fin de introducir al análisis de variables
desde una perspectiva en bioética.
7) Fase de discusión en pequeños grupos, en la que el docente
es un observador no participante, pudiendo sus integrantes
intercambiar ejemplos, vivencias, experiencias y argumentaciones en
relación con la consigna pautada.
8) Se comparan las respuestas trabajadas en cada grupo,
con la proyección de diversas alternativas.
9) Fase de debate colectivo con interacción entre docente y
alumnos, de la consigna previamente debatida en los grupos
reducidos.
10) En clases sucesivas se propende a estimular el debate del
hallazgo de diversas posturas, intercalado con los pertinentes
aportes teóricos.
X. PROPUESTA PEDAGÓGICA
Se describe una Propuesta Pedagógica como una herramienta
didáctica aplicable para la Capacitación en Bioética de equipos
multidisciplinarios de salud, con un método de análisis que parte de
la lectura de casos concretos de Bioética clínica y bajo dieciséis
consignas a ser desarrolladas.
1. Lea atentamente el CASO
2. Relate con sus palabras la SITUACIÓN DESCRIPTA
3. Refiera qué otros PERSONAJES además del Paciente aparecen
explícitamente mencionados en el texto o cuáles pueden ser inferidos
de su lectura (por Ej.: familiares, amigos/as, personal médico,
paramédico, representantes legales, etc.).
4. Describa la naturaleza de los PROBLEMAS detonados (clínico,
social, psicológico, vincular, económico, jurídico, laboral,
religioso, etc.)
5. Responda si detecta algún CONFLICTO psico-social
SI □ NO □ Fundamente la respuesta.
6. Identifique si el caso plantea algún DILEMA ÉTICO
SI □ NO □ Fundamente la respuesta.
7. Reconozca los ASPECTOS SUBJETIVOS de los integrantes de la
unidad Paciente/Familia
8. Señale en el texto frases relacionadas con el MANEJO de la
INFORMACIÓN, si es que las hubiere
9. Analice el grado de COMPETENCIA del paciente para la toma de
decisión
Fundamente su respuesta tomando en consideración por ejemplo: su
estabilidad emocional, capacidad de razonamiento, nivel de
comprensión.
10. Mencione si se impone la toma de DECISIÓN POR SUSTITUTO
SI □ NO □ Fundamente la respuesta (familiar,
representante legal, juez)
11. Ubique los aspectos vinculados a REDES DE COMUNICACIÓN
Relación Paciente – Profesional- Institución (sanitaria,
educativa, Servicio Social, Poder judicial, etc.)
12. Señale en el texto conceptos de PRINCIPIOS BIOÉTICOS
* Beneficencia: ayudar
* No maleficencia: no dañar
* Autonomía: unidad paciente / familia
* Justicia: distribución de recursos
13. Señale en el texto conceptos de REGLAS MORALES
Confidencialidad, veracidad, intimidad, lealtad.
14. Si desea, refiera desde su categoría de profesional, el
IMPACTO EMOCIONAL en Ud. producido, por la lectura del caso
15. Si puede, describa la escala de VALORES que Ud. considere
dignos de ser enfatizados, acorde al caso planteado.
16. Comentarios: Mencione en relación al caso descrito, alguna
cuestión que Ud. considere pertinente establecer.
XI. COMENTARIOS
XI. I: Comentarios sobre cada uno de los ítems de la Propuesta
pedagógica
1. Se invita a que cada uno de los grupos constituidos establezca
la lectura del caso -problema, durante un lapso de tiempo
previamente estipulado con la aclaración que lo trabajado será luego
referido al grupo general. (Es conveniente solicitar su redacción al
secretario de actas, a fin de documentar los aspectos comentados).
2. Se solicita que el coordinador de cada grupo, relate a la
totalidad de los cursantes, los aspectos relevados del caso. Al
poder los diferentes grupos comparar sus respectivas producciones
genera cierto interés en el intercambio entre cursantes, derivándose
que a manera de contrastación grupal, se puedan apreciar la
diversidad de enfoques encarados.
Las versiones descriptas suelen ser complementarias en cuanto los
registros relatados, en el sentido de que a veces algún grupo
enfatiza por ejemplo las circunstancias desde el punto de vista del
médico y que en otros grupos son destacadas las circunstancias que
provienen desde la óptica del paciente. En otros términos se detecta
y es devuelto a los grupos el señalamiento de los distintos
componentes registrados. Sin duda, esta variedad proviene de las
apreciaciones subjetivas y diferencia de las escuchas de cada uno de
los integrantes, atravesadas por otra parte, por los conocimientos
provenientes de sus específicas disciplinas y la singularidad de sus
aportes. La sorpresa causada por lo disímil de las versiones
obtenidas en la lectura de los materiales, debe ser aprovechada por
el docente desde un punto de vista pedagógico. Lo importante es que
los cursantes se sensibilicen al registro de las múltiples
vertientes de comprensión posibles. A manera de ejemplo, con el caso
de Terri Schiavo un grupo en quien se aplicó este esquema destacó el
deseo de voluntad anticipada explicitado por el esposo de la
paciente, otro grupo enfatizó el sufrimiento de los padres y
mientras que un tercer grupo puso énfasis en las consideraciones
legales del caso.
3. En cuanto la aparente sencilla tarea de enumerar los Personajes
descriptos en el texto (paciente, familiares, personal médico,
paramédico, representantes legales, asistentes sociales, etc.), así
como la posibilidad de presumir la existencia de otras figuras que
no se hallaran explícitamente nombradas (infiriendo por ejemplo la
presencia de otros familiares, educadores, psicoterapeutas o
religiosos) obliga a un ejercicio intelectual que puede resultar de
gran utilidad, en cuanto que permite vislumbrar otras alternativas
de abordaje, si la escena médica así configurada queda visualizada
en un particular ámbito institucional, con distintos integrantes de
la unidad paciente-familia y del equipo de salud.
4. Acudiendo a la definición de la Real Academia Española sobre la
acepción de la palabra Problema, este término queda definido como el
conjunto de hechos o circunstancias que dificultan la consecución de
algún fin.
Es variada la naturaleza de los problemas que suelen coexistir
estrechamente imbricados: clínico, social, psicológico, vincular,
económico, jurídico, laboral, religioso, etc. Una adecuada
diferenciación de los mismos, así como ubicar los diferentes puntos
de vista de las personas ayudan a identificar problemas morales en
ciernes.
La experiencia demuestra que en las historias conflictivas hay por
lo general más de un problema ético, pudiendo por ende existir más
de una solución correcta. Un ejemplo muy ilustrativo sería el caso
de una niña embarazada por violación de un familiar. El trabajo del
docente es estimular a que el cursante establezca un amplio análisis
de la situación, que incluye detectar la diversidad de temas en
conjunción, sean de índole médica, psicológico, familiar, social,
legal, etc., todos relevantes. Dicha capacidad de diferenciación de
problemas, contribuye al aprendizaje ético.
Cabe destacar, que no todos los problemas son morales, y que dada la
existencia de un problema moral, el mismo puede no quedar claramente
reconocido. El desafío de detectar dónde está el problema moral,
debe ser planteado en una gama de alternativas, en la que cada
opción represente algún valor deseable.
5. Es fundamental identificar los conflictos de valor que
encierran ciertas situaciones. Una definición de conflicto desde la
Psicología, según el Diccionario de la Real Academia Española, es:
coexistencia de tendencias contradictorias en el individuo, capaces
de generar angustia y trastornos neuróticos. Forma parte de la
función del docente que los planos sobre algún conflicto de
naturaleza psíquico-emocional o social, también aprendan a ser
detectados. En el recorrido con cursantes se ha visto que algunos
realzan aspectos donde el conflicto es de índole social y otros,
hacen foco en aspectos más psicológicos. Asimismo es importante
identificar los recursos humanos e institucionales disponibles en
cada comunidad: organismos estatales, ONG, colectivos sociales,
asociaciones profesionales, etc., pues pueden orientar acerca de la
estrategia del abordaje.
6. La noción de Dilema queda definida en la lógica tradicional
como un argumento constituido por dos proposiciones contrarias e
igualmente afirmadas, sin alternativa de solución. Así pues, la
identificación de un dilema ético aproxima al tema de las decisiones
morales, en cuanto la difícil tarea de resolución de ciertos
problemas clínicos (21). El hecho de poder enunciar las
contradicciones o paradojas que se conforman, constituye parte de la
metodología propuesta. Dilemas que pueden pertenecer tanto a un
nivel de la microética, si se hallan en un plano de la práctica
clínica cotidiana, como de la macroética, si el plano de pertenencia
es el socio-político-cultural-institucional.
El trabajo pedagógico con dilemas estimula el desequilibrio
cognitivo, lo que resulta determinante en el desarrollo y
crecimiento del sentido de responsabilidad moral (13).
7. En cuanto el reconocimiento de aspectos subjetivos de los
integrantes de la unidad paciente/familia es importante que el
profesional esté capacitado para detectar los sentimientos de
bienestar o malestar subjetivo de un paciente, con relación a su
síntoma o enfermedad global. Se trata de un orden de padecimiento
constituido no sólo por el flagelo de la enfermedad física, sino por
otros componentes de índole emocional que de registro no siempre
conciente, pueden condicionar un padecimiento en el orden del dolor
mental, en ocasiones con agravantes psicopatológicos. Por ejemplo un
inconsciente sentimiento de culpa puede agravar el cuadro global de
sufrimiento del paciente. En otras palabras, una misma patología
orgánica puede condicionar en una persona un sufrimiento mental
extremo, y en otra, la negación de la enfermedad. Es importante
revisar en los escenarios educativos, las múltiples dimensiones de
la persona, tanto en sus aspectos emocionales como en los aspectos
de las relaciones interpersonales, estableciéndose así, un concepto
antropológico de interpretación de la enfermedad.
8. La revelación de la información médica constituye un punto nodular en la dinámica de la relación médico-paciente, dando cuerpo
a la teoría del Consentimiento Informado. Si un paciente con un
diagnóstico de cáncer afirma a su médico: “No tengo cáncer
¿verdad?”, lo enfrenta a una serie de cuestiones con el manejo de
la información, donde también queda involucrada su responsabilidad
profesional. ¿Le comunica o no? ¿Qué? ¿Cuánto? ¿Cuándo? ¿Cómo?
¿Repercute la situación en la propia salud psico-física del
profesional? Una información que se transmite puede resultar
acotada, insuficiente, distorsionada, exagerada o simplemente no ser
dada, dependiendo de ciertos contextos emocionales y rasgos de
personalidad del paciente.
El diálogo es una herramienta que colabora en el esclarecimiento de
estos temas, sobre la base de competencias comunicativas.
9. Respecto al análisis del grado de competencia del paciente para
la toma de decisión, la cuestión queda orientada hacia la capacidad
de ejercer la autonomía, esto significa si el enfermo puede
consentir con intención, libertad y discernimiento. Es necesario
evaluar el proceso de comprensión y análisis esclarecido de la
información brindada, en una acción de respeto a la persona a la
cual debe abocarse el integrante del equipo de salud.
10. Para el caso de que se detecte la necesidad de toma de decisión
por sustituto en caso de incapacidad, es necesario pesquisar si
existe una documentación que contenga directivas anticipadas, así
como indagar manifestaciones previas del paciente y su sistema de
valores. La complejidad del tema y su vinculación con la
conflictiva de la responsabilidad requiere de un mesurado y profundo
análisis. Si el paciente no es competente para decidir, entonces
deberán hacerlo en su lugar sus familiares y allegados y, en último
caso, el juez (12).
11. Respecto a las habilidades para el diálogo, en la consideración
de los temas morales, éste se trabaja como conjunto de habilidades
de interrelación, en que las intervenciones de los sujetos se
deslizan en virtuales redes de comunicación entre médico / paciente
/ redes institucionales, a través de una Palabra dialogada, como
potencial transmisora de significados. Por ende, para formar a
verdaderos agentes morales es fundamental que lejos de posiciones
meramente individualistas, los profesionales sean capaces de
establecer adecuadas interacciones vinculares. El diálogo como
herramienta constituye aquella forma comunicativa que ante un
conflicto de valores, permita un intercambio de razones que acerque
a una solución justa, entre los protagonistas de la escena médica.
En el contexto de la escena médica, la optimización de las
capacidades para el diálogo, sólo se puede establecer a través de la
toma de conciencia de la importancia de establecer adecuados
contactos con otros sujetos.
Es fundamental que el profesional además de una adecuada competencia
científica disponga de una adecuada capacidad de escucha. Quedando
entonces el acto médico jugado en el punto de cruce entre lo que el
paciente dice (o intenta decir) y lo que el médico escucha (o puede
escuchar). Ésta es una habilidad fundamental en el orden de los
recursos humanísticos que van a permitir al profesional que atienda
(aptitud) y entienda (actitud) a las diferentes vertientes del
sufrimiento del paciente en mancomunión a su grupo familiar. Para
comprender las razones ajenas, no es suficiente la voluntad de
entendimiento del profesional: también se requiere la habilidad de
escucha. El punto de vista del interlocutor, está mayormente
atravesado por diversidad de vivencias subjetivas, sentimientos,
necesidades, intereses, opiniones, razones, creencias y valores. En
conjunto se trata articular comprensivamente los diversos
componentes de la realidad social e imaginaria (psíquica) de los
sujetos.
12. De acuerdo al modelo de la Teoría principialista de la Bioética
de Beauchamp y Childress (1), se trata de orientar al
reconocimiento de los principios bioéticos comprometidos en el
análisis del caso-problema: Beneficencia y No-maleficencia
(representando la calidad del accionar médico), Autonomía (como el
principio ético que hace presente al enfermo en la relación) y
Justicia. Los problemas de la distribución de recursos médicos y la
evaluación del costo beneficio, se suelen unir a problemas legales y
consecuentes responsabilidades éticas.
En el ámbito pedagógico resulta muy fructífera, la confrontación de
las diversas posiciones de cada cursante acerca de cuál de los
principios o reglas debe ceder ante la preeminencia del otro.
13. Resulta importante destacar la vigencia de las reglas morales
(confidencialidad, veracidad, intimidad, fidelidad) en su estrecha
vinculación con los principios bioéticos y la necesidad de su
adhesión conciente para lograr una buena relación profesional
paciente en planos de la llamada microética.
14. Por parte del cursante, el difícil arte del autoconocimiento o
sea el conocimiento de uno mismo es una variable más del proceso de
indagación, que abre nuevas compuertas sobre la reflexión moral. Por
ello es que el aprendizaje ético debe incluir el cultivo de la
autonomía personal, el respeto a la diferencia y el propio
desarrollo personal en situaciones de interacción sociocultural. La
puesta en palabras de las propias repercusiones emocionales conlleva
la posibilidad de reconocer la propia perspectiva frente al
problema, en particulares posiciones que también pueden estar
condicionadas por necesidades, intereses o contradicciones
personales. La autointerrogación acerca de estas dimensiones puede
poner al descubierto otros niveles de impulsos y deseos que estén
implicados.
15. Las creencias, actitudes y percepciones de los propios médicos,
unidas al reconocimiento de las representaciones de los valores
éticos jerarquizados, también comprometen a la responsabilidad
profesional. Pues tener un claro registro de los valores que se
defienden, propendiendo a la cabal consideración de un determinado
problema, lo hacen responsable de sus acciones en tanto pueda prever
ciertas consecuencias globales.
16. Se invita a expresar comentarios globales expresados por los
cursantes, tendientes a integrar los conceptos del conjunto.
XI. II – Comentario general de la propuesta
La metodología descripta fue originalmente obtenida a
través de un esquema de aplicación derivado de una experiencia
pedagógica de capacitación de graduados universitarios, con
distintos conocimientos previos e interesados en el abordaje de
casos desde consideraciones bioéticas.
El ordenamiento secuencial del instrumento sugerido se
presenta solamente como una guía o referencia, ya que el Taller
tiene flexibilidad para ajustar su distribución secuencial y
dinámica de ejecución en función del ritmo de avance de los grupos
de trabajo y de las necesidades específicas de los servicios de
salud.
El interés demostrado por los cursantes, en activo y
sensible intercambio interdisciplinario promueve aperturas en la
construcción del conocimiento de la Bioética y capacitando para un
adecuado análisis integral del acto médico.
En el acto médico se desarrolla una compleja trama de
perspectivas relacionadas con aspectos biológicos, psicológicos,
familiares, socioculturales, económicos y de vinculación con el
profesional y la institución. Un adecuado vínculo
paciente-profesional también configura un instrumento desde donde se
conduce estrategia terapéutica y dando más chances de efectuar una
práctica beneficente, hacia el paciente que consulta.
El médico debiera diferenciar los rangos de combinaciones
posibles de problemas, conflictos y dilemas, so pena que objetivos
médicos de cura resulten interferidos. El escalón conceptual
planteado entre lo que el paciente dice y desea transmitir y lo que
el médico escucha y comprende puede culminar tanto en encuentros,
como desencuentros relacionales con diversos efectos en la clínica.
XII. REFLEXIONES
Es un desafío imprimir a la capacitación en bioética una
intencionalidad educativa, en un sentido de que el profesional del
equipo de salud pueda profundizar las representaciones globales del
acto médico para así encausarlo a una buena práctica médica.
En tanto conducta ética y valores morales se hallen en el foco
de nuestra mira, se desprende que la Bioética se encuentra en un
terreno privilegiado para la consideración de estas cuestiones. Por
otra parte, considero importante realzar manifestaciones de procesos
mentales, que como intencionalidades y actitudes, también promueven
las acciones del sujeto. Considero que el motor de lo psíquico es un
promotor de conductas humanas, en donde también se gesta la cualidad
del obrar responsable. Desde este punto de vista, el Psicoanálisis
como disciplina tiene mucho que aportar a la Bioética.
El principio de respeto de la persona solamente podrá
cumplimentarse en tanto el mismo profesional disponga de una
capacidad para comprender críticamente, razonar éticamente,
involucrarse moralmente y elaborar criterios de argumentación, en
un modelo de autoconocimiento de sus propias emociones, creencias,
pensamientos y razonamiento moral y que permita entablar una mayor
apertura hacia sentimientos, valores y opiniones de sus
interlocutores. Todo lo cual se conjuga a mi entender, en el
aprendizaje ético.
Por ello, a fin de optimizar el aprendizaje de competencias
éticas es imprescindible proveer de herramientas didácticas, a fin
de mejorar la capacidad comprensiva e interpretativa de problemas y
dilemas, con el manejo de estrategias para la resolución de
conflictos que consideren el contexto cultural y biográfico del
paciente.
También es parte de la acción pedagógica instituir un concepto
de responsabilidad que no sólo aluda a la interpretación de un
significado individual, sino que quede extendido al concepto de las
responsabilidades colectivas. No sólo adjudicado en un momento del
presente, sino procurando evaluar consecuencias previsibles, a fin
de instituir un futuro más justo.
La responsabilidad de capacitar en bioética tiene que ver con
rescatar los fundamentos de la teoría, para que las acciones
profesionales queden atravesadas por la propia condición moral.
En este sentido son múltiples los interrogantes que el
profesional deberá plantearse para encontrar la autoguía interna que
lo oriente hacia la conducta responsable y detectando pensamientos
acerca de las emociones propias. Pautas que de ser establecidas,
convierten al profesional a mi entender, en agente moral.
El reconocimiento en lo que respecta a la propia escala de
valores del profesional, no sólo debe suceder en el momento de la
toma de decisión final, sino en cada momento del proceso. Preguntar
algo o no preguntar, informar o no informar, omitir o actuar, etc.,
serán elecciones que dependerán de las respectivas escalas de
valores profesional-paciente, puestas en juego. Y dado que los
valores no constituyen categorías absolutas, si lo que es valioso
para uno, no coincidiera con lo que es considerado valioso por el
otro, ¿podrá el profesional tolerar estas diferencias sin incurrir
en coacciones desde criterios paternalistas? Se trata de que el
profesional pueda seleccionar la acción conveniente, en el instante
adecuado, orientada hacia el presunto bien del paciente, con la
claridad de su propio autoconocimiento, como ya fue mencionado.
El arte del médico, será pedir un estudio, o brindar cierta
información o tal vez conversar con el paciente, tal cual el Dr.
Meeroff lo hizo en el desempeño de su rol profesional. Y que según
el relato ulterior de la misma paciente, ella se sintió “escuchada”
no sólo desde el conocimiento científico del especialista, sino
también desde los valores morales del Maestro quien pudo hallar la
estrategia adecuada para favorecer a esa paciente, quien muchos años
después lo recuerda con admiración y cariño.
XIII. CONCLUSIONES
La docencia en Bioética contiene la responsabilidad de
capacitar a profesionales de diversas disciplinas en la
identificación de dilemas éticos y elaboración de estrategias
clínico médicas en relación a la toma de decisiones, debiéndose
transmitir no sólo conocimientos formales y de recursos
procedimentales, sino también la jerarquización de las
disposiciones actitudinales.
Para determinar lo que es moralmente correcto en cuestiones
clínicas complejas, debe disponerse de un buen hábito de
autointerrogación y un autoconocimiento que contenga el
reconocimiento de las propias escalas de valores; siendo necesario
por otra parte, el hecho de tener en cuenta las particulares
cosmovisiones, creencias y cualidad subjetiva del paciente.
Concluyo diciendo que el uso de este instrumento pedagógico en
sus distintos ítems puede constituir un modelo educativo capaz de
promover un interesante efecto multiplicador, en lo que se refiere
al aprendizaje ético del accionar médico.
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Autora: Dra. Alicia Losoviz
(*) Médica Psicoanalista. Miembro Didacta de la Asociación
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Psychoanalytical Association. Miembro fundador y Pro-secretaria de
la Sociedad Argentina de Medicina Antropológica.
Trabajo Publicado on-line en
www.bioeticaclinica.com.ar
Publicación Original: Revista de la Asociación Medica Argentina.
Vol. 120. N°1. Bs. Aires. 2007
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