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(Cambiemos antes
de que el cambio nos arrastre)
CRISIS es un
ideograma chino, es la combinación de un Problema y su Oportunidad.
Detrás del apremio visualizamos la posibilidad de alternativas
positivas mediante el CAMBIO.
Dicho cambio es lo único
permanente. La industria relojera de Suiza no creyó práctico
utilizar las oscilaciones del cristal de cuarzo para hacer relojes,
el Sr. Seiko vio más allá. A los suizos les costó caro. El cambio se
realiza en base a visión y lo llevan a cabo Líderes con Valores.
Hay tres opciones ante
la crisis:
-
Generar los cambios.
-
Entender los
cambios.
-
Ignorar los cambios.
Pero, hay que partir
de la premisa de que el cambio por el cambio no sirve. Actualmente
el cambio se concreta a partir de datos procesados inteligentemente,
eso se llama Información. Intentemos visualizar los cambios en la
atención médica que se han producido en los últimos años.
Ayer el paciente era
sumiso, difícilmente intervenía en alguna decisión. Hoy el paciente
es exigente, está informado, cambia con rapidez de profesional. SE
QUEJA y esta queja no debe ser desoída, debe ser la base para
analizar su origen, tratar de modificar la sensación negativa por un
cambio nuevo que proporcione “satisfacción al cliente”, lo retenemos
y transformamos lo negativo en positivo. Logramos una oportunidad
que nació de un problema.
Las expectativas del
cliente/paciente son colmadas, a eso lo llamamos CALIDAD.
El paciente espera con
paciencia, el usuario se queja y el CLIENTE exige y elige.
Ayer el consultorio
privado era el fundamento de los recursos económicos, la práctica
privada terminó en el aislamiento, en lo solitario en lugar de
priorizar todo lo solidario.
Hoy las Obras Sociales,
prepagas, coberturas, negocian por los pacientes y por los efectores
de la salud, esos que están en la línea de fuego. Los profesionales
solicitan ser incorporados a cartillas, a listados. La competencia
individual se transforma en competencia global.
La clave
del cambio está en las personas, ése ser único e irrepetible, y va
dirigido al CLIENTE, es decir al Paciente, la persona más importante
del consultorio, del cual dependemos, es el motivo de nuestro
trabajo, él nos da la oportunidad para servirle (porque lo nuestro
es un SERVICIO) y a quien tenemos que seducir constantemente, ES LO
UNICO REAL.
Nuestra gestión en salud
es crear productos para clientes. Si no puedo generar los cambios,
entiendo los cambios. Si los ignoro, los cambios me ignoran a mí. Es
un desafío personal, pero no hay que morir por ello. Hay una
transformación en la economía que se produjo en base a
Globalización, Revolución Tecnológica y Velocidad de Cambio.
Las dos primeras – la
globalización y la revolución tecnológica- serían fáciles de
administrar si no fuera por la velocidad del cambio con su ritmo
vertiginoso que complica la posibilidad para adaptarse a ello.
Los que conformamos el
Equipo de Salud, los recursos humanos, debemos transformarnos en
Humanos con Recursos. Debemos adoptar un patrón de RESILIENCA que
será la habilidad de demostrar al mismo tiempo fuerza y
adaptabilidad para enfrentar un desorden que nos amenaza, es decir,
un sistema interno de orientación que las personas utilizan para
reorientarse cuando pierden el rumbo. Es imposible transformar la
organización si los LIDERES – nosotros - no estamos comprometidos
con el cambio.
Pero, todo en base a
valores (del latín valere=gozar de buena salud) que implica
valiente, válido, un modo ético de concretar el bien, algo que hemos
elegido. Las conductas por quien la realiza y para los demás tienen
su base en el Respeto, la Honestidad, la Sinceridad, La Integridad,
la Solidaridad, la Generosidad, el Juego Limpio.
En pocas palabras:
Reconocer la Humanidad del Otro. Observamos que la tecnología es una
facilitadora en nuestra labor diaria, debemos buscar la respuesta a
dos preguntas esenciales: ¿cómo
utilizamos la tecnología? y ¿para
qué utilizamos dicha tecnología?
Entendemos que la
posible respuesta está en saber relacionar e intentar accionar ese
motor de la vida misma que se llama motivación y que nos llevará a
saber, que en cierto modo es sinónimo de saborear. En ese momento
creceremos como personas, lo cual se proyectará en la sociedad donde
convivimos.
Uno de los factores de
mayor incidencia en el quehacer de la salud será ser parte de la
Educación Continua, es decir continuar la educación... Revalidar el
criterio de APRENDER A APRENDER pero no como un slogan sino llevar a
la práctica diaria, en toda situación la posibilidad del aprendizaje
efectivo utilizando los conocimientos y las destrezas necesarias.
Conocemos la casuística
y lo que refleja: durante los últimos cien años, la mayor parte del
tremendo aumento de la capacidad de producción de riqueza y de la
renta personal se ha gastado en mayor ocio, en atención médica y en
educación.
Son los tres campos de
mayor crecimiento en el siglo XX. ¿Esto continuará así? Todo esto
exige OPEN MIND, porque las mentes son como los paracaídas,
funcionan cuando están abiertas.
En el Sector Salud
intervienen cuatro elementos que influyen poderosamente:
Velocidad – Impacto del
Cambio – Competencia Globalizada – Pérdida del Poder de la Posición.
Y los cambios vinieron
para quedarse. La Industria de la Salud es a nivel mundial la
segunda en importancia después de la industria bancaria, y su
crecimiento relativo es varias veces superior a ésta última.
Dice Peter Drucker:
“Cuando una teoría del negocio se torna obsoleta, solo queda un
camino, el abandono o la innovación”.
El cambio es realmente
una navegación en aguas tormentosas, pero debemos saber capitanear
nuestro barco de la salud. Es la única manera de concretar nuestros
sueños. No ser sorprendidos por las sorpresas del cambio. Más aún,
tenemos herramientas que pueden ayudar en nuestro proyecto:
-
Cuidemos el negocio
(se entiende por negocio hacer algo).
-
Brindemos Calidad en
los Servicios y rapidez en las respuestas.
-
Capacitémonos.
-
Seamos líderes
comprometidos.
-
Hagamos alianzas
estratégicas.
-
Protejamos al
cliente/paciente.
-
Humanicemos la
medicina.
-
Protestemos menos y
propongamos más.
-
PENSEMOS QUE EL
CAMBIO ES UNA GRAN OPORTUNIDAD.
Habrá también Cambios
Fallidos y esto pasará por la resistencia, las expectativas nos
realizadas o no realistas, las habilidades inadecuadas, la falta de
compromiso e involucramiento.
Pero la mayoría
tendrá relación con los aspectos Humanos del cambio y será mínima la
faz técnica del mismo. El gran desafío es minimizar el decaimiento
temporal y reducir la transición sin resignar a la profundidad que
el cambio requiere. La
resistencia al cambio es natural y los motivos que lo ocasionan es
NO QUERER – NO PODER – NO CONOCER.
“La ignorancia sobre
la íntima naturaleza de nuestra resistencia a cambiar es la que mata
al cambio y no la resistencia en sí misma” dice Douglas Smith.
Los efectores de la
salud debemos estar convencidos que todo este proceso comienza por
uno mismo, y la idea es hacer las cosas sencillas, pero debemos
estar preparados puesto que no serán simples.
Y cuando encontremos una
palabra llamada Adversidad, pues entendamos que esa no es la palabra
final, pues muchas veces las dificultades son incentivos para buscar
soluciones.
Prof. Dr. Joel Drutman
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